Pélleas et Mélisande

Pélleas et Mélisande es una ópera en cinco actos con música de Claude Debussy. Esta es la única composición operística del repertorio del compositor.

El libreto escrito en francés, es de Maurice Maeterlinck y se basa en una obra de teatro del mismo libretista, con idéntico título.

El tema de la ópera es un triángulo amoroso entre Pélleas y Mélisande, esposa de su hermanastro Golaud, que es el tercero en cuestión.

Pélleas et Mélisande no está situada en ninguna época concreta pero por su contenido podría encajar en la Edad Media.

El lugar donde acontecen los hechos es imaginario y responde al nombre de Allemonde.

El estreno de la ópera Pélleas et Mélisande tuvo lugar en 1902 en la Ópera-Comique de París.

Pélleas et Mélisande es la ópera simbolista por antonomasia.

Tanto el planteamiento de su argumento, como el carácter de sus personajes y la naturaleza de su orquestación musical, responden a líneas  sutiles, sin perfilar, que no pueden calificarse de manera clara, sino abierta a interpretaciones.

Debussy, al componer esta obra, huía de la rotundidad, dejando al espectador libertad para crear su propia «impresión» de la misma.

Es por ese motivo, que la obra requiere de una preparación previa para su comprensión y valoración, pues de lo contrario puede resultar difícil de entender, pareciendo inconexa en su caleidoscópico conjunto.

Sí antes de disfrutar de ésta ópera se analiza su contenido, puede llegar a ser una experiencia única, por su bellísima música y el entramado simbólico que conlleva.

Pélleas y Mélisande
Escena de la Fuente de los ciegos
Acto II   Escena 1

Pélleas y Mélisande
Escena de la Fuente de los ciegos
Acto II   Escena 1

Pélleas et Mélisande es una ópera en cinco actos con música de Claude Debussy. Esta es la única composición operística del repertorio del compositor.

El libreto escrito en francés, es de Maurice Maeterlinck y se basa en una obra de teatro del mismo libretista, con idéntico título.

El tema de la ópera es un triángulo amoroso entre Pélleas y Mélisande, esposa de su hermanastro Golaud, que es el tercero en cuestión.

Pélleas et Mélisande no está situada en ninguna época concreta pero por su contenido podría encajar en la Edad Media.

El lugar donde acontecen los hechos es imaginario y responde al nombre de Allemonde.

El estreno de la ópera Pélleas et Mélisande tuvo lugar en 1902 en la Ópera-Comique de París.

Pélleas et Mélisande es la ópera simbolista por antonomasia. Tanto el planteamiento de su argumento, como el carácter de sus personajes y la naturaleza de su orquestación musical, responden a líneas  sutiles, sin perfilar, que no pueden calificarse de manera clara, sino abierta a interpretaciones.

Debussy, al componer esta obra, huía de la rotundidad, dejando al espectador libertad para crear su propia «impresión» de la misma.

Es por ese motivo, que la obra requiere de una preparación previa para su comprensión y valoración, pues de lo contrario puede resultar difícil de entender, pareciendo inconexa en su caleidoscópico conjunto. Sí antes de disfrutar de ésta ópera se analiza su contenido, puede llegar a ser una experiencia única, por su bellísima música y el entramado simbólico que conlleva.

ARGUMENTO DE PÉLLEAS ET MÉLISANDE

Allemonde
País imaginario
Pélleas et Mélisande

El drama se desarrolla en un país imaginario llamado Allemonde, dónde existe un castillo cercano al mar, rodeado de bosques y riachuelos, en los que habitan animales de caza mayor.

El rey de este país es un anciano ciego, llamado Arkel que vive con su hija Geneviéve, la cual a su vez tiene un hijo llamado Golaud , el cual tiene un hermanastro, Pélleas.

La trama se inicia con Golaud cazando por el bosque, quien se da cuenta de que se ha perdido y se para junto a la fuente de los ciegos, porque ha visto a una hermosa joven allí mismo. Ella se llama Mélisande y no se sabe nada de su procedencia, ni su condición, excepto su nombre.

Los jóvenes Mélisande y Golaud se casan en solitario y él contacta con su madre a través de una carta, para solicitar el permiso a su abuelo Arkel, y poder vivir en el castillo con su esposa.

El abuelo se contraria, porque ya tenía apalabrado su compromiso matrimonial con la princesa Ursula, pero aún así consiente en que su nieto y su mujer, vuelvan a vivir al castillo.

A partir de entonces, Mélisande empieza a estar inquieta e infeliz, pues no parece sentirse a gusto entre las paredes del lúgubre castillo, pero encuentra refugio en su alma gemela, Pélleas, hermanastro de su marido.

Todo parece conducir a un inequivoco triángulo amoroso, entre Golaud-Mélisande y Mélisande-Pélleas.

Este devenir circulará a través de una serie de símbolos, que irá marcando el destino de los tres enamorados, terminando en un enfrentamiento por celos entre los hermanastros, que acaba con la muerte de Pélleas y Mélisande.

La trama tiene infinidad de momentos que hacen honor al simbolismo que está inmerso en este este drama.

 

ENCUADRE ARTÍSTICO DE PÉLLEAS ET MÉLISANDE

Charles Baudelaire

Charles Baudelaire

(1821-1867)

escritor

 

El simbolismo

Nació en Francia y en Bélgica a finales del siglo XIX como contrapartida a los movimientos realistas que corrían por esa época.

Este movimiento muestra rasgos de la realidad que no son evidentes, expresándolos en orden a la impresión que causan en la naturaleza humana, liberando emociones subliminales.

Además el simbolismo huye de todo aquello que sea grandioso, centrándose en aspectos no rotundos. Sus principales canales son el intimísmo, la duda, el misterio, el anhelo, etc. Y en la misma línea, no trata temas sobre grandes acontecimientos, sino asuntos cotidianos, que aparentemente no tienen trascendencia, pero que están cargados de símbolos que enlazan con la realidad escondida bajo esa simplicidad. 

El libro más emblemático del simbolismo y que abrió las puertas al mismo es «Las flores del mal» de Charles Baudelaire, quien tomó la mayor parte de sus iconos literarios del escritor Edgar Allan Poe.

Los dos exponentes literarios más reconocidos del simbolismo son Stéphane Mallarmé  y Paul Verlaine, los cuales desarrollaron este movimiento, durante la década de 1870 y a los que siguieron gran cantidad de jóvenes simbolistas en diferentes ramas del arte, como la literatura, la pintura, la música, etc.

Pélleas et Melisande es una obra plena de «simbolismo» y pueden encontrarse en ella imnumerables símbolos, que se irán subrayando al contar el argumento.

El simbolismo intenta imitar la inconcreción de la música, es decir, el artista al referirse a cualquier concepto, prefiere sugerirlo como un símbolo, sin nombrarlo o describirlo.

El impresionismo

    Claude Debussy era un rendido admirador de Claude Monet, en concreto estaba fascinado por su obra de «Los Nenúfares».

    Y es que existe un claro vínculo entre el Simbolismo y el Impresionismo, pues tanto uno como otro, no muestran los objetos como son realmente, sino en capas superpuestas, que permiten ver la esencia del interior de las mismas. Esto facilita al espectador, que forme su propia impresión de lo que está observando, sin que dos personas diferentes, tengan que obtener la misma visión del mismo objeto.

    Ese paralelismo se puede establecer entre Pélleas et Mélisande y Los Nenúfares, pues ambos se componen de distintas capas fluctuantes que se dejan entrever, sin que nada quede totalmente cerrado o definido, pudiéndose obtener con miradas distintas, visualizaciones o sensaciones singulares, para cada persona que las observe.

    En definitiva, estas corrientes artísiticas inspiraban a los autores a plasmar sus «impresiones» de la realidad en sus obras. Para que a su vez, los que admiren esas obras construyan sus propias «impresiones».

      Los nenúfares
      1920-1926
      Claude Monet

      Los nenúfares
      1920-1926
      Claude Monet

      El impresionismo

        Claude Debussy era un rendido admirador de Claude Monet, en concreto estaba fascinado por su obra de «Los Nenúfares».

        Y es que existe un claro vínculo entre el Simbolismo y el Impresionismo, pues tanto uno como otro, no muestran los objetos como son realmente, sino en capas superpuestas, que permiten ver la esencia del interior de las mismas. Esto facilita al espectador, que forme su propia impresión de lo que está observando, sin que dos personas diferentes, tengan que obtener la misma visión del mismo objeto.

        Ese paralelismo se puede establecer entre Pélleas et Mélisande y Los Nenúfares, pues ambos se componen de distintas capas fluctuantes que se dejan entrever, sin que nada quede totalmente cerrado o definido, pudiéndose obtener con miradas distintas, visualizaciones o sensaciones singulares, para cada persona que las observe.

        En definitiva, estas corrientes artísiticas inspiraban a los autores a plasmar sus «impresiones» de la realidad en sus obras. Para que a su vez, los que admiren esas obras construyan sus propias «impresiones».

          priorato de sion

          Símbolo del priorato de Sión

           Simbología de Pélleas et Mélisande

          Según se menciona en algunos artículos sobre Claude Debussy, parece que fue maestre del Priorato de Sión por largos años, después de Victor Hugo.

          Y es evidente que esta ópera está abundantemente poblada de símbolos y que fué compuesta para que sus seguidores pudieran extraer impresiones sin limitación alguna.

          Sí se tienen en cuenta las dos premisas anteriores, es fácil encontrar numerosos guiños a la simbología masónica, como expresa Gabriel Urrutia en su Análisis de Pélleas et Mélisande.

          A continuación se incluyen algunos detalles de los simbolos reflejados en esta ópera:

            • Los símbolos como el agua (viaje por el agua en el rito másonico), la luz y la oscuridad (el camino hacia la luz en la iniciación del rito masónico, después de salir de la oscuridad, para lo que se venda los ojos al aprendiz) , la redondez de algunos elementos como la fuente, el anillo, la corona, e incluso la circularidad de la trama del argumento, parecen estar vinculados a los elementos masónicos relacionados con el rito para alcanzar los diferentes niveles desde el aprendiz al iniciado.
            • La gruta junto al mar a la que se refiere Mélisande cuando dice que perdió allí su anillo, puede tener una referencia a la gruta que en el ritual masón se usa para reflexionar. De hecho, Mélisande y Pélleas van a la gruta y tienen allí una visión que les avisa de su destino, pero que no son capaces de interpretar.
            • También aparece el símbolo de las palomas en la escena de la torre, aludiendo a la pureza que desaparecerá cuando ella le otorgue su amor, lo cual puede establecer un paralelismo con el grado de pureza que se establece en el rito masónico, identificado con el número 14.

            Sin embargo, nada está sujeto a ninguna regla, y todo está abierto a la interpretación de los espectadores en Pélleas et Mélisande.

            EL ORIGEN DE PÉLLEAS ET MÉLISANDE

            Claude Debussy, compositor de Pélleas et Melisande, estaba trabajando en un encargo para una ópera con tema histórico, allá por 1893, pero este contenido no acababa de inspirarlo.

            En uno de sus escritos dejó dicho: «El libreto ideal debería ser aquel, en el que aparecen los sueños, sin tiempo y sin espacio, sin grandes escenas. La música en la ópera es demasiado dominante, canto demasiado exagerado. Mi ideal de libreto tiene escenas móviles, sin discusiones ni peleas entre los personajes, a quienes dejo a merced del destino.»

            Dos años antes, Debussy había pedido a Maeterlinck usar su obra de teatro La Princesse Maleine, como libreto de ópera, a lo que éste se negó.

            Y fue justo entonces, cuando acudió a ver la obra de teatro «Pélleas et Mélisande» de Maeterlinck. El compositor quedó impresionado por la forma en que se planteaban los personajes, ya que coincidía exactamente con la estructura que él quería para su ópera.

            Por lo que, a través de un amigo, pidió a Maeterlinck permiso para trabajar con su obra de teatro como base para su ópera.

            En esta ocasión, el dramaturgo accedió y el 8 de agosto de 1893 se lo comunicó a Debussy. Éste ya tenía adelantado algunos esbozos de la ópera, pues ya había comprado y leído el libro de Péleas et Mélisande. Incluso había compuesto dos escenas del acto IV, en concreto la de la confesión. El resto de la composición le llevó hasta 1900.

            Claude Debussy

            22 de agosto de 1862
            Saint-Germain-en-Laye
            25 de marzo de 1918 París

            Compositor francés considerado como el primer impresionista y de los más influyentes de finales del siglo XIX y principios del XX.

            La inspiración de Pélleas et Mélisande:

            Claude Debussy era un gran admirador de Richard Wagner, de hecho adoraba su ópera «Tristán e Isolda». Por eso no hay duda de que Tristán dejó en Debussy una huella que tuvo su influencia en esta ópera de Pélleas et Mélisande.

            Sin embargo, las obras de Wagner eran demasiado directas y grandilocuentes para su gusto, por lo que fue tomando distancia de la herencia wagneriana, estructurando su obra en actos cortos que aportaran fluidez al conjunto.

            De esa manera, las escenas no siguen estrictamente una secuencia en el tiempo, e incluso algunas podrían barajarse en distinto orden, creando una impresión de fragmentación que se asemeja más a un desarrollo de ensoñación que de realidad.

            La composición de Pélleas et Mélisande

            El proceso de composición de la ópera duró bastante y fue complicado:

            A finales de 1895 la obra estaba acabada. Debussy la interpretó a 4 manos al piano, con resultados insatisfactorios, por lo que tuvo que retocar la partitura en gran medida.

            En mayo de 1898, Debussy interpretó una nueva audición al piano que gustó bastante.

            En marzo de 1900, Albert Carré le dijo que al año siguiente sería estrenada.

            Pero al final se pospuso el estreno de 1901 a 1902, por motivo del éxito de otra obra en cartel.

            A inicios de 1902 se inciaron los ensayos, pero Debussy tuvo que componer una serie de «interludios», que alargaron por 15 semanas más, la llegada del estreno.

            Esas composiciones irían entre las escenas, para facilitar el cambio de decorado.

            Esto no agradó a Debussy, a pesar de que enriqueció mucho la musicalidad de la obra y se constituyó en modelo para creaciones posteriores de otros compositores.

            Manuscrito de Claude Debussy
            Composición

            El papel del niño Yniold no consiguió encontrar al cantante que pudiera interpretarlo, por lo que fue necesario eliminar todas las escenas, dónde este personaje tuviera alguna presencia.

            Esto también se tradujo en nuevos retrasos para el estreno.

            Actualmente, se suele asignar este papel a una voz de soprano ligera, que pueda cubrir el papel del hijo de Golaud.

            Cuando por fín la ópera se va a estrenar, Maeterlinck se entera por la prensa de que el papel de Mélisande será interpretado por Mary Garden, soprano escocesa elegida por Albert Carré y Claude Debussy.

            Pero el libretista estaba viviendo un aventura con una cantante francesa, Georgette Leblanc y ambos pensaban que ella sería la Mélisande del estreno.

            Esto impulsó a Maeterlinck a emprender acciones legales para impedir el estreno, pero los tribunales no le dan la razón. Maeterlinck inicia una campaña peyorativa contra la obra, con ayuda de politicos derechistas, lo que hizo a París dividirse en dos, en contra y a favor de la ópera de Pélleas et Mélisande.

            Maeterlink llegó al extremo de distribuir panfletos divulgativos menospreciando la ópera a las puertas del ensayo general, creando tal malestar, que casi consigue cancelar el estreno.

            EL LIBRETO DE PÉLLEAS ET MÉLISANDE

            Maurice Maeterlinck, Libretista de Pélleas et Mélisande

            29 de agosto de 1862, Gante

            5 de mayo de 1949, Niza

            Dramaturgo y ensayista belga de lengua francesa, principal exponente del teatro simbolista.

            Maeterlinck es el más consistente de los dramaturgos simbolistas.

            En su obra muestra a sus héroes como figuras pasivas, que buscan sentido a sus vidas sin encontrarlo.

            Dos de sus obras de teatro fueron convertidas en óperas: Pélleas et Mélisande y Ariane et Barbe-Bleue.

            Este autor divide al mundo en dos partes: lo visible y lo invisible, que se conectan entre sí por medio de señales simbólicas, que no siempre son claramente interpretadas y por ello terminan derivándose en desdichas y frustraciones.

            Como ejemplo de lo dicho, en Pélleas et Mélisande se encuentra la escena siguiente: Los jóvenes van a la cueva a hacer cómo que buscan el anillo perdido. Sale la luna e ilumina a tres pordioseros, que realmente pertenecen al «mundo invisible» y representan a «las parcas».

            Esto constituye un mensaje de aviso acerca del destino mortal que se les avecina. Desgraciadamente, ellos no saben interpretarlo y aunque se angustian con aquellas presencias, no entienden la advertencia y seguirán su camino hasta la muerte.

            En cuanto al libreto, en diciembre de 1893, Debussy y Maeterlinck se reunieron en Gante para darle forma.

            Entre los dos, acordaron cortar varias partes de la obra, entre las que se pueden citar, un monólogo del rey Arkel al final del acto II, una escena entre Mélisande, su marido y su hijo, y el papel de las sirvientas representadas por el coro.

            Maeterlinck y Debussy estuvieron de acuerdo en todo y se firmaron los contratos pertinentes, para que una vez terminada la composición musical, se pudiera estrenar la ópera.

            ESTRENO Y PUESTAS EN ESCENA DE PÉLLEAS ET MÉLISANDE

            El estreno tuvo lugar el 30 de abril de 1902 en la Sala Favart de la Opéra- Comique de París

            Al estreno asistió gran cantidad de público, que no quedó indiferente ante el mismo. De hecho, se produjeron tantos altercados que tuvo que intervenir la autoridad.

            La gente al escuchar el canto de  Mélisande, «No soy feliz» («Je ne suis pas heureuse»), respondió a gritos, «Nosotros tampoco» («Nous non plus»).

            Debussy tuvo que esconderse en el despacho del director del teatro y el conductor de la orquesta, André Messager, lloró desconsolado hasta el final de la representación.

            La obra se ganó la admiración de muchos artistas y parte del público, que poco a poco y tras varias representaciones, la fueron aceptando, aunque también tuvo muchos adversarios entre la crítica y varios compositores académicos, de la talla de Camille Saint-Saëns y Théodore Dubois. 

            En el año de 1902, la obra tuvo 18 representaciones a teatro lleno y al año siguiente 10 más.

            Poco a poco la obra ha ido encontrando su lugar en el ámbito internacional. Se estrenó fuera de Francia, en 1907, en Bruselas.

            Más tarde en el Coven Garden, en La Scala de Milán con Toscanini en italiano, y en el Metropolitan de Nueva York con Mary Garden, etc.

            Grabación en Cilindro Edison

            1904

            Mary Garden canta «Mes longs cheveux» con Debussy al piano

            Primera grabación completa de Pélleas et Mélisande – 1927

            Grand Orchestre Symphonique du Grammophone

            Director: Piero Copola

            Teatro

            La Maestranza de Sevilla

            Estreno el 22 de marzo de 2022

            Según Operabase,

            Pélleas et Mélesande figura en el puesto 82 de las más representadas entre 2005 y 2010, siendo la 8ª en Francia con 48 representaciones.

            PERSONAJES DE PÉLLEAS ET MÉLISANDE

            ARKEL - Bajo

            Arkel es el rey de Allemonde, abuelo de Golaud. Este personaje es ciego, pero es precisamente el que mejor sabe vislumbrar los acontecimientos.

            GENEVIÉVE - Contralto

            Geneviéve, es la madre de Golaud y Pélleas.

            GOLAUD - Barítono o Bajo barítono

            Golaud es el nieto de Arkel y esposo de Mélisande.

            PÉLLEAS - Barítono Martín

            Pélleas es nieto de Arkel y hermanastro de Golaud.

            MÉLISANDE - Soprano o Mezzosoprano aguda

            Mélisande es la esposa de Golaud.

            YNIOLD - Soprano o niño soprano

            Yniold es el hijo de Golaud, fruto de un matrimonio anterior.

            Doctor - Bajo

            El Doctor es el que atiende a Mélisande en el Acto IV.

            Pastor - Barítono

            El Pastor que habla con Yniold en el acto IV.

            EL CORO

            El coro está dividido de la siguiente forma:

            • Marineros fuera de escena (masculino)
            • Sirvientes (femenino)
            • Tres pobres (mudos)

            LA ORQUESTA

            La orquesta tiene el papel de destacar la emoción de las situaciones por las que pasan los personajes, pero siempre manteniendo una tonalidad íntima.

            La plantilla orquestal comprende tres flautas, dos oboes, un corno inglés, dos clarinetes, tres fagotes, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, una tuba, timbales, címbalos, triángulo, dos arpas y cuerda, remarcando el uso sutil y melodioso de los vientos que dan un sentido de evocación contínuo a la obra, así como la intervención ondulante y transparente del arpa.

            ANÁLISIS MUSICAL DE PÉLLEAS ET MÉLISANDE

            Mary Garden como Mélisande
            soprano escocesa
            estreno Abril 1902

            En torno a Pélleas et Mélisande, previo al estreno en el Teatro Maestranza.

            El día 21 de marzo de 2022 se celebró una mesa redonda, previa al estreno de esta ópera en el teatro de la Maestranza de Sevilla, a la que tuve el honor de asistir.

            Este evento estuvo dirigido por Victoria Stapells, escritora especializada en música, y como invitados:

            • José María Jurado García-Posada, escritor,
            • Stefan Heinrichs, director de escena,
            • Edward Nelson, barítono en el papel de Pélleas.

            Durante esta reunión se entrevistó a todos los invitados y se hizo un retrato de la obra, tanto a nivel musical como argumental, analizándose las características más importantes de la misma.

            Al final de este interesante coloquio, se invitó al público a plantear las cuestiones que quisieran, y entre otros, yo formulé a Pélleas, Edward Nelson, la siguiente pregunta:

            ¿Sigues alguna rutina previa para introducirte en el papel de Pélleas, y poder cubrir todos los matices que requiere ese personaje, de principio a fin?

            A lo cual él respondió con sus propias palabras, que el rol musical de este personaje se presta muy progresivamente al calentamiento de la voz, pues en los primeros actos se requiere una voz modulada, que conforme va avanzando la obra, va exigiendo una tonalidad mayor, aunque siempre muy contenida y difícil de mantener, hasta llegar al cúlmen del acto IV, dónde Pélleas se muestra más ardiente y afectado, subiendo la tonalidad que requiere el dramatismo de la escena.

            Claude Debussy en esta ópera nos muestra una música sumamente hermosa, de manera, que sigue haciendo gala de su exquisitez como compositor, que ya demostró en su preludio de «La siesta de un fauno», una de las composiciones orquestales más delicadas y bellas que existen en la música universal.

            Por otra parte, Debussy consideraba que la música se empodera, cuando la palabra pierde su valor, por eso su ópera se desarrolla en un estilo de declamación lírica, acompañada por la música para destacar la emotividad de los acontecimientos.

            Es decir, el personaje declama el texto y después la música subraya la emoción del momento.

            El estilo de esta obra destaca la comprensión del texto, sin superposición de voces, a excepción de algunos episodios como el momento del dúo de amor del acto IV.

            La declamación de Pélleas et Mélisande.

            La orquesta mantiene un tono modulado, sin estridencias, facilitando a los cantantes su espacio para emitir su declamación silábica, de forma clara y comprensible, sin agudos, ni virtuosismos.

            Así Debussy consigue dotar a la obra del intimismo que requiere la historia que se cuenta, aportando una belleza musical extraordinaria.

            De hecho, tras el estreno, se dijo que, era una recuperación de la declamación Monteverdiana.

            Por otra parte, los leitmotiv de los personajes van siempre a cuenta de la orquesta y nunca en el canto.

            De hecho, Arkel, que es ciego, está asociado a la tonalidad de las tinieblas, el do. Y tanto Mélisande como Pélleas, a la claridad, el fa.

            Estando así la luz y la oscuridad, identificadas con sus propias tonalidades opuestas: fa sostenido y do respectivamente.

            Estreno en Sevilla el 22-marzo-2022
            Teatro de la Maestranza
            Edward Nelson como Pélleas
            Mari Eriksmoen como Mélisande

             

            Pélleas entre tenor y barítono.

            Este personaje junto con el de Mélisande, fueron los primeros en cobrar vida, cuando Debussy empezó a componer su ópera.

            Se sabe que el compositor inició su tarea en el acto IV, momento en el que Pélleas se siente desesperado por el amor imposible que hay entre él y Mélisande.

            Eso le lleva a cantar en tonos altos dentro de lo contenido de su expresión, por lo que al principio, Debussy pensó en que Pélleas debería ser un tenor sin llegar a notas demasiado altas.

            Posteriormente, cuando Debussy continuó desplegando su obra de Pélleas et Mélisande, y volvió tras sus pasos para componer los primeros actos, le dió a Pélleas una tonalidad más etérea, de forma que se ajustaba más a un barítono que pudiera llegar a notas altas.

            Música Tonal en Pélleas et Mélisande.

            En definitiva, Debussy fue un revolucionario musical, pues dió un giro a la forma de componer, su música es tonal, aunque no es fácil discernir entre si la estructura es binaria o ternaria, o sea, no se sabe muy bien en que compás está, pues va oscilando de uno a otro, contínuamente.

            De esta manera, Debussy crea una ópera, donde la armonia está perturbada por elementos que flotan entre distintas atmósferas, que no siguen las normas de la ópera tradicional.

            Tras el estreno de esta ópera respondió así a la crítica recibida: «No creo en la omnipotencia de vuestro sempiterno do, re, mi, fa, sol, la, si, do. No hay que excluirlo, sino darle acompañamiento, desde la gama de seis tonos hasta la gama de veintiuno… con los veinticuatro semitonos contenidos en la octava, se tiene siempre a disposición acordes ambiguos que corresponden a treinta y seis tonos a la vez.»

             

            ACTO I

            Pelleas et Melisande

            Golaud y Mélisande se encuentran en el bosque

            Escena 1 – Un bosque

            Aparece un joven llamado Golaud, que es nieto del rey de Allemonde, Arkel.

            Golaud está cazando jabalies y se pierde, pero al llegar a un riachuelo se encuentra a una hermosa joven, que sólo le dice que se llama Mélisande.

            Ella responde a las preguntas de él con respuestas ambiguas, le dice que viene de muy lejos.

            Golaud le dice que pertenece al reino de Allemonde. Este nombre puede tener similitud con «allez monde», es decir, «más allá del mundo».

            Él ve brillar una corona al fondo del agua y ella le dice que es su corona, pero se niega a que él la recupere. Se puede interpretar que ella viene de un reino de otro mundo y que al recuperar su corona algo malo podría pasar, incluso ella prefiere morir antes de rescatar la corona.

            Los dos jóvenes se mimetizan en su confusión y cuando anochece se van caminando juntos.

            Ella le cuestiona dónde van y él le responde que también está perdido, lo cual se refiere no sólo al camino, sino a la turbación que sufre en su vida.

            El Acto I comienza con el motivo del destino, es decir, el leitmotiv de Golaud, que está formado por las notas re-mi, interpretado, bien con cuerdas, bien con vientos, siempre en un registro grave de la orquesta para alcanzar un caracter sombrío.

            El motivo del destino aparece a lo largo de toda la obra en distintas variaciones y se simboliza como la fuerza que se interpone funestamente entre Pélleas y Mélisande.

            Como ejemplos de su aparición se puede observar en los siguientes audios:

              • A partir del minuto 1:40 dentro del acto I,  «Je ne pourrai plus sortir».
              • A partir del minuto 0:40 en «Je suis perdu aussi».

            Casi toda la pieza del audio «je suis perdu aussi» constituye uno de los famosos interludios, que Debussy tuvo que insertar en la obra, para facilitar el tiempo necesario para cambiar los decorados. En este caso separan la Escena 1 de la Escena 2.

            Escena 2 – Una sala del castillo

            Parece que ha pasado algún tiempo desde que Golaud y Mélisande se encontraron.

            La madre de Golaud, Geneviéve, está leyendo a Arkel una carta de su hijo.

            En la misiva le dice que se ha casado con Mélisande y que le gustaría volver con ella al castillo, pero que tiene miedo de la reacción de su abuelo.

            Por tanto, pide a su madre que si Arkel accede, pasados tres días, encienda una lámpara y se acerque a la ventana para que él pueda verla desde una barca, en la que estarán esperando para volver o no al castillo.

            La luz vuelve a mostrar su simbolismo, como la guía que orienta hacia el destino.

            El abuelo responde: «No tengo nada que decir». Con esto el rey da a entender que el destino es inexorable. Aquí la música se vuelve prosódica, es decir, se adapta al ritmo de la palabra.

             

            Después Arkel ordena a Geneviéve que encienda una lámpara, para avisar a Golaud de que puede volver al castillo.

            En definitiva, está dando su permiso, pues haga lo que haga el devenir no cambiará,  aunque se siente contrariado, porque ya tenía previsto casar al joven con la princesa Ursula.

            En ese momento aparece Pélleas, hermanastro de Golaud, y le pide a su abuelo que le deje ir a ver a un amigo, que está muy enfermo.

            Su abuelo le dice que también su padre está convaleciente, y debería elegir entre su amigo y su padre.

            A continuación, y todavía en la pieza «Qu’en dites-vous?» aproximadamente minuto 5, se puede escuchar una melodía que dibuja el dilema que Pélleas sufre en ese instante:

            • El violín pregunta
            • Clarinete y flauta responden, no lo sé
            • El violín pregunta de nuevo
            • Fagot, flauta y clarinetes siguen sin saberlo
            • Las cuerdas admiten el dilema, sin saber la respuesta

            En ese punto, comienza el siguiente «interludio»

            Escena 3 – Ante el castillo

            Geneviéve y Mélisande están en los jardines del castillo, junto al mar y la joven confiesa a su suegra, que no le sienta bien la oscuridad del castillo, y que echa de menos la claridad del bosque.

            Geneviéve consuela a su nuera, diciendo que se irá acostumbrando poco a poco.

            En esta conversación está presente la simbología de la oscuridad que se encarna en el lúgubre castillo y sus sombríos alrededores.

            Entonces, en contrapartida a lo anterior, aparece Pélleas y con él resurge la claridad y los tres quedan mirando al mar, cuando ven zarpar el barco que trajo a Mélisande y Golaud.

            Geneviéve se va y los jóvenes se quedan solos para más tarde regresar al castillo.

            La actitud de Mélisande hacia Pélleas se distingue claramente, de la que tuvo al conocer a Golaud, cuando le decía: «Ne me touche pas», y a Pélleas le dice que puede sujetarla para bajar por el escarpado camino, pero que es frágil y que sus manos están cargadas de flores.

            Dando inicio así al triángulo amoroso que ya empieza a tomar forma y que se evidencia con la «melodía del amor» rápida y despreocupada en el minuto 3 de «Hoé, Hissé hoé».

             

            Geneviéve y Mélisande se encuentran en los jardines del castillo

            En el camino, Pélleas dice a Mélisande que pronto se marchará de allí, lo cual parece disgustarla a ella. Y ella dice, que porqué tiene que irse?, siendo esta interrogación bellamente subrayada por una música que puede escucharse al final del audio «Hoé, Hissé hoé».

            -Símbolo: Las alusiones a la luz y la oscuridad, durante toda la obra, establecen un claro simbolismo del giro de destino que ha experimentado Mélisande, desde que decidió unirse a Golaud y vivir en el castillo.

            El castillo y la oscuridad están relacionados con el desgraciado final de la joven. El bosque y la naturaleza se refieren a la luz, a la libertad y a la felicidad, que gozaba antes de conocer a Golaud.

            ACTO II

            Pelleas et Melisande

            Mélisande y Pélleas en la fuente de los ciegos

            Escena 1 – Una fuente en el parque

            Pélleas y Mélisande están en un parque y se paran en la fuente de los ciegos. Esa fuente es muy del agrado de ella. Pélleas le dice que ese es un lugar mágico, donde el agua hace ver a los ciegos y que alude al silencio.

            Esto rememora un pensamiento de Debussy que se recoge a continuación: «la música es la forma artística para poner sentimientos allí dónde las palabras no llegan y empezaría el silencio».

            La joven suelta su melena y moja sus manos jugando con su anillo de bodas.

            Mientras expresa su deseo de romper el lazo que la une a Golaud, lanza el símbolo de ese lazo, su anillo, al cielo y éste cae al agua, justo al dar las campanadas de las doce, hora de más claridad del día. Ella le dice a Pélleas que no sabe lo que va a decirle a Golaud, a lo que él responde: «la verdad».

            -Símbolo: Mélisande pierde su anillo de bodas a la misma hora en que Golaud cae del caballo, lo cual es presagio de las desgracias venideras, aunque ellos aún no lo sepan.

            Y también alude a la telepatía que se muestra en el paralelismo de los acontecimientos en la misma línea de tiempo.

            Por otra parte, la hora del mediodía coincide con la de más «claridad», lo cual puede traducirse en un mensaje de amor que Mélisande hace a Pélleas.

            -Símbolo: Mélisande pregunta a Pélleas sobre qué excusa dar a Golaud sobre la pérdida de su anillo y éste responde: «la verdad», pero Pélleas no se refiere al anillo, sino a la verdad de lo que sienten el uno por el otro, o sea, Pélleas y Mélisande. Siendo esa «verdad» la misma a la que se refiere Golaud al final del Acto V, cuándo pide a Mélisande que le cuente «la verdad» de la relación entre ella y su hermanastro.

            Escena 2 – Una habitación del castillo

            Cuando Mélisande entra al castillo, encuentra a Golaud recostado, pues se ha caido del caballo justo al mediodía, mientras estaba cazando.

            Mélisande confiesa a su marido que no se siente feliz en el castillo. Entonces Golaud percibe que ella no lleva el anillo de bodas y le pregunta por él, pero ella no se atreve a contarle «la verdad»,  y le dice que lo perdió en una cueva junto al mar.

            Golaud le ordena que vaya a buscarlo en compañía de Pélleas.

            Escena 3 – Ante una gruta

            Mélisande sabe que el anillo no está allí, pero aún así Pélleas le insiste para que entre en la gruta para ver cómo es, pues de lo contrario no podrá describírsela a Golaud.

            En ese momento, la luna sale de detrás de una nube y ve a tres pordioseros dormidos.

            Este es un claro simbolo de la muerte, que pretende avisarles del destino que se avecina para ellos.

            Asustados por la visión que han tenido, se dan cuenta de que la marea está subiendo y se sienten muy angustiados, por lo que deciden abandonar el lugar.

             

            ACTO III

            Pelleas et Melisande

            Mélisande en la torre hace descender sus cabellos hasta Pélleas

            Escena 1 – Una torre del castillo

            Mélisande está cantando una hermosa canción, mientras peina su larga melena, junto a una ventana del castillo.

            Entonces llega Pélleas para despedirse, pues se va al día siguiente, y le pide a Mélisande que se asome, y ésta al hacer el gesto, deja caer su cabellera hasta él, mientras la música parece acompañar el descenso de los cabellos de Mélisande hacia Pélleas.

            Entretanto, llega Golaud que ve lo que está sucediendo. Él disimula sus celos, diciéndose a sí mismo que solo se trata de un «juego de niños».

            Escena 2 – Los sótanos del castillo

            Golaud conduce  a Pélleas hasta los bajos del castillo, donde reina la oscuridad y el olor a muerte, la linterna ilumina un precipicio al que Golaud, obliga a su hermanastro a asomarse, sujetándolo por una mano.

            Mientras empieza a sonar la etérea melodía inicial de «Ah, je respire enfin!», dónde claramente se aprecia la técnica de la escala de tonos enteros, que a diferencia de las escalas que se usan habitualmente, no tiene semitonos.

            Escena 3 – Una terraza al salir de los sótanos

            Pélleas se alegra de salir de ese lugar tan tenebroso, y respira aliviado la brisa del mar, y goza de su luz clara, sin dar importancia a lo que acaba de ocurrir.

            Sin embargo, su hermanastro le concreta el mensaje que ha querido transmitirle: que se aleje de Mélisande, que precisa estar tranquila pues pronto será madre.

            Escena 4 – Ante el castillo

            Golaud está con su hijo Yniold bajo la ventana de Mélisande, y le pide que le cuente lo que sabe sobre Mélisande y su hermanastro Pélleas, pero el niño le habla desde su inocencia sin aclarar lo que su padre le requiere.

            El padre levanta al niño, para que mire por la ventana y le cuente lo que están haciendo su esposa y Pélleas.

            Yniold describe que su madrastra, Mélisande,  y Pélleas están juntos mirando a la luz.

            ACTO IV

            Pelleas et Melisande

            Golaud maltrata a Mélisande delante de Arkel

            Escena 1 y 2 – Un pasillo del castillo

            Pélleas cita a Mélisande en la fuente de los ciegos esa noche, lugar dónde se conocieron, pues quiere despedirse de ella.

            Su padre ya ha mejorado y por fín podrá partir para ver a su amigo enfermo.

            Después aparece Arkel y habla con Mélisande, diciéndole que con ella se ha iniciado una nueva era en el mundo de Allemonde.

            Entonces llega Golaud, que está muy celoso y agarrándo a su esposa por el cabello la maltrata delante de su propio abuelo.

             

            Escena 3 – Una fuente en el parque

            Yniold está jugando a su pelota dorada y ve pasar un rebaño de corderos con su pastor, al que le pregunta que porqué lloran, y el pastor responde que es porque no van de vuelta a su redil.

            Esta es la parte culminante de la ópera, y de hecho es la que Debussy compone en primer lugar.

            Aparece Pélleas y se encuentra con Mélisande, mostrando el amor que hay entre ellos, se besan, pero llega Golaud y saca su espada matando a su hermanastro e hiriendo a su esposa.

            -Símbolo: El niño increpa al pastor sobre sus ovejas y éste le dice que no volverán al redil, dándole a entender que irán al matadero, ocurriendo este hecho mientras está anocheciendo, lo cual augura el final funesto de su madrastra y su tío.

            ACTO V

            Pelleas et Melisande

            Muerte de Mélisande 

            Escena 1 – Una habitación del castillo

            Mélisande está acostada en su lecho de muerte, junto a la cuna de su niña recién nacida.

            Arkel, Golaud y el médico, la están mirando hasta que ella despierta, momento en el que, Golaud pide que se vayan todos.

            Golaud pregunta a Mélisande sobre la relación con Pélleas. Ella responde que no ha ocurrido nada malo entre ellos.

            Vuelven a entrar en la habitación Arkel, el médico y los sirvientes.

            Mélisande muere y Arkel indica a los sirvientes, que se lleven a la hija de ella.

            OTRAS VERSIONES DE PÉLLEAS ET MÉLISANDE

             

            La historia de Pélleas et Mélisande también inspiró a otros compositores como pueden ser:

            • Gabriel Fauré – 1900

             

            • Jean Sibelius – 1905
            • Arnold Schönberg – 1905

            ÁLBUMES MUSICALES

            Álbum discográfico de la ópera Pélleas et Mélisande

            Este álbum musical, publicado en Youtube, ha servido a esta Web para acceder a piezas aisladas de esta ópera.

            Siendo el elenco del mismo:

            Wiener Philarmoniker.

            Konzertvereinigung Wiener Staatsopernchor.

            Conductor: Claudio Abbadp.

            Maria Ewing.

            François Le Roux.

            José van Dam.

            Jean Philippe Courtis.

            Christa Ludwig.

            Deutsche Grammophon.

            16 de enero de 1992.

              Álbum discográfico de la ópera Pélleas et Mélisande

              Este álbum musical, publicado en Youtube, ha servido a esta Web para encabezar cada uno de los cinco actos del análisis musical con cinco audios, siendo el elenco del mismo:

              Orchestre National de la Radiodiffusion Francaise.

              Choeurs Raymond St. Paul.

              Conductor: André Cluytens.

              Victoria de los Ángeles.

              Jacques Jansen.

              Jeannine Collard.

              Pierre Froumenty.

              Françoise Ogeas.

              Gérard Souzay.

              Jean Vieuille.

              París – 1956

                CLAUDE DEBUSSY

                FUENTES 

                Para elaborar esta Web se han analizado una serie de fuentes que se citan a continuación, y a las que se les rinde el merecido agradecimiento por compartir su información.

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