La Traviata

La Traviata es una ópera en tres actos con música de Guiseppe Verdi y libreto en italiano de Francisco María Piave.
Está basada en la novela de Alejandro Dumas (hijo) «La Dama de las Camelias» (1852).
Esta obra muestra un drama psicológico de carácter intimista, que cuenta la historia de una cortesana parisiense.

Fue la primera ópera en la que los personajes son caracterizados de manera contemporánea, tanto en sus vestimentas, como en su vida social. Sin embargo, el Teatro La Fenice obligó a Verdi a trasladar la ambientación a 1700, para evitar el rechazo del público.
Verdi alcanzó con esta ópera un estilo maduro, caracterizando en profundidad a los personajes en un entorno realista, lejos de la tragedia histórica de sus anteriores operas.
La Traviata junto con Rigoletto y El Trovador, forman la trilogía popular operística, que compuso Verdi a mediados de su carrera.

El estreno tuvo lugar el 6 de marzo de 1853, en el teatro La Fenice de Venecia.
La ópera La Traviata ha ido cobrando popularidad, desde su estreno hasta nuestros días, siendo la número uno en la lista de Operabase.

Marietta Piccolomini como Violeta (24-05-1856)

ARGUMENTO DE LA TRAVIATA

«La Traviata» transcurre en 1850 en París, entre los salones de Violeta, Flora, y más tarde, en la casa de campo de Violeta, en las afueras de París.

ACTO I

Violeta celebra que se ha recuperado de una convalecencia, con una fiesta en su casa, a la que acude Alfredo Germont, quien al final de la noche le declara su amor, que guardaba desde hacía tiempo.
Violeta valora una posible relación con Alfredo, de amor verdadero, pero la rechaza, porque prefiere seguir siendo libre y no sufrir de desamor.

ACTO II

Escena 1: Han pasado tres meses desde que Violeta conoció a Alfredo, y no solo han formalizado su relación, sino que se han retirado a la casa de campo de ella, para vivir su idilio en solitario.
A través de Annina, la doncella de Violeta, Alfredo se entera de que ella ha vendido todas sus posesiones, para poder seguir manteniendo su vida apartada, en el campo con él.
Alfredo parte hacia París para solucionar el asunto económico, y en su ausencia, Violeta recibe la inesperada visita del padre de Alfredo, el cual viene a pedirle que deje a su hijo, porque su relación con él está afectando socialmente a la familia, y de hecho puede acabar con los planes de casamiento de su hija, con un adinerado pretendiente.
Violeta decide sacrificar su amor y abandonar a Alfredo, de forma que le escribe una carta, poniendo como pretexto para dejarlo, que añora su vida de antes, y se va a la fiesta de su amiga Flora.

Escena 2: Alfredo está furioso y se presenta en la fiesta de Flora para pedir explicaciones a Violeta, ésta le dice que ama a otro y él pierde los nervios y la ofende, arrojándole dinero a la cara por sus servicios mientras ha vivido con él. Violeta se desmaya y todos echan de allí a Alfredo por su brusquedad, incluso acude su padre y se disculpa por el comportamiento de su hijo.

ACTO III

Algunos meses después, la tuberculosis de Violeta ha avanzado, y ella está en cama con graves síntomas de la enfermedad. En ese punto, recibe una carta del padre de Alfredo, para darle a conocer que ha contado toda la verdad a su hijo, y que éste la visitará para pedirle perdón.
Aninna anuncia la llegada de Alfredo, su padre y el médico. Violeta parece revivir al ver a Alfredo, y empiezan a planear su vuelta al campo, pero ella sabe que es demasiado tarde. Tras un momento de falsa mejoría, ella muere.

ENCUADRE HISTÓRICO DE LA TRAVIATA

Cuando Verdi compone esta ópera corren los tiempos del Romanticismo, pero él no se conforma con crear hermosos melodramas y se arriesga a caracterizar personajes originales, como un jorobado bufón en Rigoletto, una gitana asesina en Il Trovattore y una prostituta enferma en La Traviata, a los que pone a prueba con insuperables reveses de vida, que fluctuan entre el amor, la venganza, el dolor y la humanidad que ellos mismos transmiten.

Con «La Traviata», Verdi pone broche a esta «trilogía popular», superando su propia cima, tanto en la composición musical, como en la dramatización de sus personajes, prescindiendo de grandes hechos históricos y centrándose en la sociedad del momento.
De modo que, ofrece al público esta obra como un espejo, para que contemplen su propia imagen, corrupta e injusta, lo que hace de ésta ópera, la más original de Verdi y del siglo XIX, pues nunca hasta el momento, se había planteado una ópera ambientada en su propia época.
Verdi también muestra una gran audacia, al exponer a la protagonista a una enfermedad como la tuberculosis,  que en aquel momento tenía connotaciones de disipación moral, pero se extendía como una plaga, subrayando un pecado más de esa sociedad sin piedad, que desprecia a los aquejados por este mal.

En la Europa de mediados del siglo XIX.

La prostitución estaba perseguida, pero se desparramaba por todas las grandes y pequeñas ciudades. Las prostitutas ejercían su profesión en la calle, en los lugares públicos, e incluso se contrataban sus servicios para servir de musas a los artistas.
Ese gremio, de mujeres de mala vida, se dividía por categorías, desde la mas baja condición hasta las de lujo. Este ambiente de damas hermosas, que vendían el amor a ricos y pobres, fue fuente de inspiración para los artistas románticos de la época, los cuales mitificaron y adornaron, con fantasías e imaginación, todo lo que rodeaba a este mercado del amor.
Todo esto fue caldo de cultivo para novelas, cuadros, óperas, etc. La dama de Las camelias y La Traviata son dos bellos ejemplos de esas historias de hombres pudientes, que tenían una «querida» a la que mantener con grandes lujos, dotándolas incluso de hermosos apartamentos, donde vivir y celebrar festejos.

Por otra parte la Europa aristocrática va dejando paso a la «Burguesía», quien toma poderes que desconocía en tiempos pasados y ejerce, sin escrúpulos, su autoridad sobre los más débiles. Verdi nos plantea una muestra de ello en ésta ópera, en la persona de Giorgio Germont, que lucha por el estatus recatado y puritano de su familia, sin medir el daño que eso causa a seres inferiores, como a su entender se puede calificar a Violeta.

EL LIBRETO DE LA TRAVIATA

La inspiración de Verdi para componer esta ópera nace en 1852 en París, tras acudir al estreno de la obra de teatro «La Dama de las camelias», escrita por Alejandro Dumas hijo en 1848.

Verdi encargó el libreto a Francisco María Piave, pero en la obra original, el protagonista era Armand Duval, debido a que Dumas escribió su novela con pautas autobiográficas, para causar más sensacionalismo en la obra. Sin embargo, en La Traviata, Marguerite será quien cargue con el peso del protagonismo, y además su nombre cambiará a Violeta, otra flor de pronta caducidad, que simboliza el fatal y temprano desenlace de su destino.

EL ESTRENO DE LA TRAVIATA

El estreno de La Traviata tuvo lugar en el Teatro de la Fenice de Venecia, el 6 de mayo de 1853.
Justo antes del estreno, La Traviata fue reformada a petición de la censura, trasladando su ambientación al año 1700, para no poner incómodo al público, mostrando en el escenario su propio reflejo, retrogrado y corrupto.
El Teatro de la Fenice tenía contratada para el estreno, a la magnífica soprano Fanny Salvini-Donatelli, que sin embargo no era del agrado de Verdi para interpretar a Violeta, ya que su aspecto saludable y robusto no encuadraba con el papel de una enferma de tuberculosis. Aún así, el estreno se llevó a cabo con esa cantante, y a pesar de que hizo su papel a la perfección, Verdi se encargó de pregonar el fracaso del mismo. No obstante se realizaron 15 representaciones, llegando a ser la ópera más taquillera del año.
Al público le gustó mucho el Acto I, pero no tanto el trágico final, aunque a partir de la tercera representación, empezó a aceptarlo y a entender el sentido de La Traviata.
Después de ese periodo, Verdi retuvo la partitura y no volvió a representarse hasta un año después, en el teatro de San Benedetto de Venecia, con una cantante más del gusto de Verdi, Maria Spezia-Aldighieri, que interpretó con gran acierto a Violetta repetidamente, de hecho protagonizó la primera representación de La Traviata fuera de Italia, que precisamente fue en el Teatro Real de Madrid, en España, el 1 de Febrero de 1855.
Hoy en día se ha convertido en la ópera más representada.

EL ORÍGEN DE LA TRAVIATA

Todo empezó con Alphonsine Plessis, una persona desgraciada, cuyo único deseo en la vida fue amar y ser amada.

«La Traviata» y «La Dama de las Camelias» están inspiradas en una mujer real, cuyos restos descansan actualmente en el cementerio parisino de Montmartre.

Marie Duplesis (1824-1847)

Alphonsine Plessis
Alphonsine Plessis

Alphonsine Plessis nació el 15 de enero de 1824 en Normandía, su padre, un campesino alcohólico, la maltrataba vilmente hasta el punto de llegar a venderla a unos buhoneros cuando tenía 12 años.

Marie Duplessis
Marie Duplessis

Alphonsine llegó a París con 15 años, y se valió de su belleza y su habilidad para conquistar hombres importantes que le facilitaron el camino para alcanzar un estatus privilegiado en la sociedad como cortesana de lujo. A pesar de ser analfabeta, aprendió a leer y escribir, llegando a coleccionar su propia biblioteca e incluso adquirió nociones de música y piano.

Condesa de Perregaux
Condesa de Perregaux

Marie elegía bien a sus amantes, de manera que siempre le proporcionaran lo mejor de ellos, su dinero, su cultura, su educación, etc. Como muestra de ello, se puede citar a Théophile Gautier y Franz Listz.
Y un día, uno de los nobles que la pretendían, le pidió matrimonio y la hizo condesa, retirándola de su vida anterior. Pero murió el 3 de febrero de 1847, a los 23 años, víctima de la tuberculosis, enfermedad que azotaba en esa época a la sociedad europea.

Marguerite Gautier
Marguerite Gautier

La Dama de las camelias.

Entre sus conquistas también estuvo Alejandro Dumas hijo, quién se enamoró de ella perdidamente y la inmortalizó en su novela "La Dama de las camelias" como Marguerite.

Violetta Valéry
Violetta Valéry

Verdi quedó fascinado por la representación de "La Dama de las Camelias" y convirtió a Marguerite en Violetta, "la descarriada" de su ópera "La Traviata".

La Traviata se concibió en un corto espacio de tiempo.

El detonante de su orígen fue la muerte de Alphonsine Plessis, lo cual dió lugar a que Alejandro Dumas hijo escribiera la novela de «La Dama de las Camelias», que sería la base del libreto de la ópera.

Tan solo transcurrió un año, desde que Verdi viera el estreno de la obra de teatro, hasta que se estrenara su ópera.

Es muy posible que algunos de los nobles y burgueses de la lista de amantes de Marie Duplessis, tuviera el honor de presenciar alguno de los dos estrenos, en los que se mostraba cómo protagonista a su adorada cortesana.

  • 1847 - Alphonsine Plessis muere
  • 1848 - Alejandro Dumas hijo publica "La Dama de las Camelias"
  • 1852 - Estreno en París de "La Dama de las Camelias"
  • 1853 - Estreno en Venecia de "La Traviata"

VERDI  –  PIAVE  –  DUMAS

Guiseppe Verdi, compositor de Rigoletto

Guiseppe Verdi (1813-1901)
Compositor

En 1840, a Verdi le propusieron componer una ópera sobre «Manon Lescaut», pero manifestó que no le gustaba la idea de poner en escena a ninguna prostituta. Sin embargo, su vida iba a sufrir circunstancias que le hicieron cambiar de idea en ese aspecto.

Verdi enviudó el mismo año de 1840, y en 1848 comenzó una relación amorosa, fuera del matrimonio, con Guiseppina Strepponi, cantante de gran talento y mucha inteligencia, que había tenido dos hijos de dudosa procedencia.

Giuseppina Streponi

El pasado de esta mujer no estaba bien visto en Italia, hasta el punto de que no podía asistir a los estrenos de Verdi, y socialmente la rechazaban. Esto llevó a la pareja a vivir a París, donde se sentían más cómodos.

Puede que Verdi eligiera el argumento de «La Traviata», entre otras cosas, para reivindicar el derecho de las mujeres a luchar por el amor que desean en su vida, teniendo en cuenta las afrentas que tuvo que sufrir Guiseppina.

Francesco María Piave, libretista de Rigoletto

Francisco María Piave (1810-1876)
Libretista

Francesco María Piave fue poeta y uno de los libretistas, que más unión tuvo con Guiseppe Verdi, ya que su relación no fue sólo profesional, sino también de amistad, durante casi toda su vida, colaborando con Verdi en muchas de sus exitosas óperas, por ejemplo, Rigoletto, La Traviata y La Forza del destino.
Murió a los 65 años de edad.

Francesco María Piave, libretista de Rigoletto

Alexander Dumas hijo(1824-1895)
Escritor

Alejandro Dumas hijo fue uno de los admiradores más fervientes de Marie Duplessis, hasta el punto de proponerle vivir juntos en su casa de campo, a lo que ella se negó.
Para reponerse, Dumas hizo un largo viaje a España, y cuando volvió a París en 1847, descubrió que ella había muerto de tuberculosis, a sus 23 años. Esto lo inspiró de tal forma, que estuvo por tres semanas escribiendo «La Dama de las Camelias», donde inmortalizó a Marie, como Marguerite Gautier.

La Dama de las camelias

En 1848, se publicó el libro, con tal aceptación del público, que hubo que reeditarlo más de un centenar de veces en decenas de lenguas distintas.
En 1851, Dumas hizo una adaptación teatral de su novela, manteniéndose en cartel por tal espacio de tiempo, que la actriz Eugénie Doche, representó a Marguerite, desde el estreno, por más de 760 veces, renunciando a su papel porque su edad ya no cuadraba con el personaje.

PERSONAJES DE LA TRAVIATA

Violetta Valéry

Es una famosa cortesana en la sociedad parisina. Cuando conoce a Alfredo, se enamora de él y renuncia a su frivola vida para establecer una relación seria con él.
Es la protagonista de esta ópera y como tal, representa el eje de la misma, direccionando con su proceder, los cambios del contenido dramático y musical de la obra, pasando de la ligereza inicial al sosiego de su relación amorosa, reforzando su personalidad, con la aceptación del sacrificio de su felicidad por la de la familia de su amado, para desembocar en la trágica agonía de su enfermedad y muerte, en total soledad y miseria.

Su rol musical es soprano.

Este personaje requiere gran versatilidad, al inicio de soprano de coloratura ligera, después de soprano lírica fuerte, y por último de soprano dramática.
La Traviata ha sido representada por grandes sopranos de la historia, como María Callas (en la foto), Diana Damrau y Ermonela Jaho, entre otras.

Alfredo Germont

Es un joven provinciano, que adora a Violetta en silencio, desde tiempo atrás, hasta que la conoce y entabla con ella una apasionada relación.
Se trata de un hombre sencillo, ingenuo e influenciado por el fuerte caracter de su padre.
Comete el gran error de dejarse arrastrar por las circunstancias y pierde a Violetta, pero al final se dá cuenta. Sin embargo, ya es demasiado tarde para los dos.

Su rol musical es de tenor.

Giorgio Germont

Es el padre de Alfredo, y como tal, lucha por lo que estima que es mejor para su familia. Hombre de altos valores morales, estipulados por su época, que debe guardar las apariencias sociales, como dictan las normas de su tiempo. Tiene otra hija que va a casarse, y por ello pide a Violetta que deje a su hijo, pues su relación deshonesta, pone en peligro su estatus social y el de su prole. Es un personaje paternalista y autoritario, que ante la bondad de Violetta, se ablanda, pero solo para reconocer el buen corazón de la «extraviada».

Este personaje requiere una figura con fuertes dotes dramáticas, como es Plácido Domingo (en la foto), que tiempo atrás, también interpretó a Alfredo.

Su rol musical es de barítono.

Barón Duphol

Cuando transcurre la primera escena, este personaje, es el  amante y protector oficial de Violetta. Aunque ella lo abandona, para irse con Alfredo, él sigue protegiendola cuando,más tarde, vuelve a su mundo de París. En el Acto II, el barón, al ver como Alfredo la humilla, lo reta a batirse en duelo con él.

Su rol musical es de barítono.

Annina

Es ama de llaves de Violetta.

Está con ella de principio a fin, sin influir en sus decisiones, pero demostrando su cariño y lealtad.

Su rol musical es de soprano.

Flora Berboix

Es amiga de Violetta.

Personifica a la clásica «madame» de la época, siempre dispuesta a la fiesta, pero también comprensiva y atenta, para consolar y defender a su querida amiga.

Su rol musical es de mezzosoprano.

Dottore Grenvil

Es el médico de Violetta.

Siempre está entre sus amigos, para atender a Violetta en su larga enfermedad. Su tono de voz le da caracter grave a su presencia.

Su rol musical es de bajo.

Otros personajes

Gastone, amigo de Alfredo, con rol musical de tenor.
Marchese d’Obigny, amigo de Violetta, con rol musical de bajo.
Guiseppe, sirviente de Violetta, con rol musical de tenor.
Comisionado, con rol musical de bajo.
Sirviente de Flora, con rol musical de bajo.

El Coro tiene un papel importante en esta obra, pues se muestra como personaje de acompañamiento con caracter social, tanto festivo, como crítico y censurador de las escenas que presencia. Su porte es muy llamativo por su atuendo ostentoso, que remarca el gusto por el lujo de la sociedad de la época.

PERSONAJES DE LA TRAVIATA

Violetta Valéry

Es una famosa cortesana en la sociedad parisina. Cuando conoce a Alfredo, se enamora de él y renuncia a su frivola vida para establecer una relación seria con él.
Es la protagonista de esta ópera y como tal representa el eje de la misma, direccionando con su proceder los cambios del contenido dramático y musical de la obra, pasando de la ligereza inicial al sosiego de su relación amorosa, reforzando su personalidad con la aceptación del sacrificio de su felicidad por la de la familia de su amado, para desembocar en la trágica agonía de su enfermedad y muerte en total soledad y miseria.

Su rol de soprano requiere gran versatilidad, al inicio de soprano de coloratura ligera, después de soprano lírica fuerte, y por último de soprano dramática.
Este personaje ha sido representado por grandes sopranos de la historia como María Callas, Diana Damrau y Ermonela Jaho, entre otras.

Alfredo Germont

Es un joven provinciano que adora a Violetta en silencio, desde tiempo atrás, hasta que la conoce y entabla con ella una apasionada relación.
Se trata de un hombre sencillo, ingenuo e influenciado por el fuerte caracter de su padre.
Comete el gran error de dejarse arrastrar por las circunstancias y pierde a Violetta, pero al final se dá cuenta, pero ya es demasiado tarde para los dos.

Su rol musical es de tenor.

Giorgio Germont

Es el padre de Alfredo y como tal, lucha por lo que estima que es mejor para su familia. Hombre de altos valores morales pero que guarda las apariencias sociales, como dictan las normas de la época. Tiene otra hija que va a casarse y por ello pide a Violetta que deje a su hijo, pues su relación deshonesta pone en peligro su estatus social y el de su prole. Es un personaje paternalista y autoritario, que ante la bondad de Violetta se ablanda y reconoce su buen corazón.

Su rol musical es de barítono.

Barón Duphol

Cuando ocurre la primera escena es el  amante y protector oficial de Violetta. Aunque Violetta lo abandona para irse con Alfredo, él sigue protegiendola cuando vuelve a su mundo de París, y al ver como Alfredo la humilla, lo reta a batirse en duelo con él.

Su rol musical es de barítono.

Annina

Es la ama de llaves de Violetta.

Está con ella principio a fin, sin influir en sus decisiones, pero demostrando su cariño y lealtad.

Su rol musical es de soprano.

Flora Berboix

Es amiga de Violetta.

Es la clásica «madame» de la época, siempre dispuesta a la fiesta, pero también comprensiva y atenta para consolar y defender a su querida amiga.

Su rol musical es de mezzosoprano.

Dottore Grenvil

Es el médico de Violetta.

Siempre está entre sus amigos para atender a Violetta en su larga enfermedad, su tono de voz le da caracter grave a su presencia.

Su rol musical es de bajo.

Otros personajes

Gastone, amigo de Alfredo, con rol musical de tenor.
Marchese d’Obigny, amigo de Violetta, con rol musical de bajo.
Guiseppe, sirviente de Violetta, con rol musical de tenor.
Comisionado, con rol musical de bajo.
Sirviente de Flora, con rol musical de bajo.

El Coro tiene un papel importante en esta obra pues se muestra como personaje de acompañamiento con caracter social, tanto festivo, como crítico y censurador de las escenas que presencia. Su porte es muy llamativo por su atuendo ostentoso que remarca el gusto por el lujo de la sociedad de la época.

ANÁLISIS MUSICAL DE LA TRAVIATA

La ópera de La Traviata, musicalmente, no sigue el patrón de las de su tiempo. Durante el Acto I, se siguen los cánones conocidos de números cerrados (arias, duetos, intermedios, etc.). Pero a partir del Acto II, se va dotando de continuidad a la obra. Y así, hasta llegar al final, la ópera no parece parar en ningún momento.

Verdi, en «La Traviata», ha conseguido una simbiosis perfecta, entre la estructura dramática y la musical, enlazándolas de manera muy simple, con un resultado extraordinario. Su composición se basa en recursos armónicos muy sencillos, logrando transmitir al espectador una emotividad extrema.
Muestra de ello, es el «Amame Alfredo», que en 18 compases, recopila el género operístico melodramático del siglo XIX, al completo, basándose en la composición «tónica-dominante-tónica», para conseguir la cadencia perfecta, como se puede admirar en el siguiente audio de Maria Callas en el minuto 1:40.

La fiesta en La Traviata

Al igual que ocurre en sus últimas operas Il Trovattore  y Rigoletto, Verdi pone de fondo un ambiente festivo, que a veces aparece en primer plano y otras a lo lejos:

  • En el Acto I, la escena del brindis expone una gran fiesta, para envolver la intimidad del nacimiento del amor entre Violeta y Alfredo.
  • En el Acto II, la casa de Flora festeja que Violeta ha vuelto con sus amigos, sirviendo de escenario a la humillación que Alfredo infringe a Violeta, arrojándole a la cara, el dinero que ha ganado en el juego para pagar sus días vividos juntos.
  • En el Acto III, el carnaval se hace presente mas allá de las ventanas, como trasfondo de la agonía y muerte de Violeta. 

Parece que Verdi quiere mostrarnos, que la vida es un teatro de las emociones, donde van y vienen, personajes de todo tipo que actúan de diferentes maneras y que quieren ser felices. En ese sentido, el maestro da a entender, que ha descubierto que una fiesta puede servir muy bien de escenario a cualquier melodrama.

En cualquier caso, desde sus primeras óperas, Verdi siempre estuvo influenciado por el ambiente pueblerino de su tierra, y en más de una de sus obras ya introdujo el ambiente de las romerías y festejos de su juventud.

La Traviata se podría decir que se divide en tres óperas diferentes:

  • Acto I, que sigue los cánones propios de la ópera barroca, con largas arias donde Violeta tiene el rol musical de una soprano de coloratura ligera.
  • Acto II, dónde se expone un lirismo más moderno con un entorno doméstico, pasando por el dúo entre Violeta y Germont, reconocido como uno de los mejores de la historia operística y que hace de bisagra en la obra, dando un giro, tanto musical como dramático, a la misma. Y después nos devuelve al mundo del libertinaje y la falsa diversión. Todo ello requiere que el perfil de Violeta, pase a ser de soprano lírica fuerte.
  • Acto III, donde Violeta está acorralada en el abandono y la enfermedad, sin embargo el preludio nos recuerda la melodía de las fiestas del pasado, hasta retornar al preludio inicial, marcado por la soledad y la agonía de Violeta, que precisa de una soprano dramática, para morir y cerrar el círculo donde empezó La Traviata.

La Traviata se hace acompañar de una orquesta sinfónica.

La Instrumentación es de gran variedad: 2 flautas, 2 oboes, 2 clarinetes, 2 fagotes, 4 trompas, 2 trompetas, cimabasso, timbales, címbalos, bombo, triángulo, cuerdas.

La banda presenta: 2 flautines, clarinete piccolo en la bemol, clarinete en mi bemol, 2 clarinetes en si bemol, 2 trompas, flugelhorn, 3 trompetas, 2 trombones, pandereta, bombo, castañuelas, arpa, 2 contrabajos.

PRELUDIOS DE LA TRAVIATA

En La Traviata hay dos preludios: 

Preludio previo a Actos I y II, donde se enfoca la obra desde el RECUERDO, pues ya Violeta ha muerto. Al principio hace presencia el dolor acumulado en su vida, la enfermedad, el sacrificio, el abandono, la soledad y la muerte. Después llega el amor, breve y hermoso. A continuación aparece la duda, ¿entregarse al amor o seguir siendo libre?. Y por último, la sociedad, que juzga y critica una relación amorosa que extralimita su falsa moral.

MINUTO 0:00 A 1:45

El DOLOR de los últimos días de Violeta se muestra en SI MENOR (tono del recuerdo). Alfredo recuerda a Violeta muerta, al igual que comienza el libro de Alejandro Dumas, en el que está basada esta ópera. Los violines moribundos se encargan de describir el desgarro de su pena, abriéndose en dos en el minuto 0:39 para dar más énfasis a ese sentimiento.

MINUTO 1:45 A 2:40

Aparece el tema del AMOR, y la música va pasando hasta MI MAYOR. Esta melodía tan famosa ya solo volverá a aparecer en la pieza «Che fai? … Ai piedi suoi mi getterò» del Acto 2 (minuto 1:50) con el famoso «Amame Alfredo».

MINUTO 2:40

En este punto se plantea EL CONFLICTO, ¿seguir al amor y morir por él o seguir libre en un falso mundo de diversión?.

MINUTO 2:50

LA SOCIEDAD hace acto de presencia y con ella surgen la critica y los celos que rodean a Alfredo y Violeta, rumores y habladurías sobre el gran amor de la pareja, juzgando y censurando, con el tema del amor de fondo.

    Preludio previo a Acto III 

    Al igual que la primera parte del preludio anterior, refleja el dolor y la soledad de Violeta ante su enfermedad, que la atenaza ante las puertas de la muerte, pero, de repente, gira a un estallido de esperanza, claro síntoma de una muerte inmediata.

    La música es similar a  la del primer preludio, pero la atmósfera cambia por completo:

    MINUTO 0:00 A 1:51

    LA SOLEDAD se palpa en la música, mostrando a una Violeta vencida por su enfermedad, abandonada por sus amigos, triste y sin recursos para vivir.

    MINUTO 1:52

    La melodía cambia para reflejar un halo de ESPERANZA. Pero es sabido, que antes de la muerte siempre surge una chispa que se confunde, el dolor desaparece y poco después todo acaba.

    ACTO I DE LA TRAVIATA

    El Acto I se inicia en la casa de Violeta, cortesana de lujo que está dando una fiesta para celebrar, que se acaba de recuperar de una grave enfermedad.
    Gastón es el último invitado en llegar a la fiesta, y viene acompañado de un amigo llamado Alfredo Germont, el cual quería conocer a Violeta, pues la ama desde hace tiempo.
    Gastón le cuenta a Violeta que Alfredo la adora y la visitó mientras ella estaba enferma.
    El actual amante de Violeta, le cede el honor de iniciar el brindis a Alfredo. El tono de la música es festivo y todos cantan brindando, siendo ésta una de las escenas más famosas de ésta ópera.

    Verdi crea dos ambientes separados en el escenario que se complementan entre sí, la fiesta llena de gente y la intimidad de Alfredo y Violeta.
    Alfredo ha convertido el tono altanero del brindis en melódico y anhelante, para declararse a Violeta.

    Cuando Alfredo se está yendo, ella le entrega una camelia y le dice que vuelva cuando la flor se marchite.
    Violeta se retira y medita sobre la posibilidad de vivir un amor verdadero.

    Pero termina decidiendo que es más acertado ser siempre libre.

    Entre bambalinas, Alfredo va cantando a la vez que se retira a su casa.

    ACTO II DE LA TRAVIATA

    La Escena primera transcurre en la casa de campo de Violeta en las afueras de París.

    Tres meses después de la fiesta del Acto I, Violeta y Alfredo se han retirado a vivir al campo.
    Alfredo refleja  su felicidad acompañado de un pizzicato de cuerdas.

    Annina, la doncella de Violeta, acaba de regresar de París, donde ha estado vendiendo los caballos y carruajes de su ama, para poder seguir el ritmo de vida en el campo.
    Alfredo al enterarse se siente culpable y se marcha a París para corregir esa situación.
    Violeta acaba de recibir de su amiga Flora una invitación a un festejo para ese día.
    De repente, el padre de Germont visita a Violeta para pedirle que deje a su hijo, pues la hermana de éste iba a casarse, y tiene problemas por la reputación perdida de Alfredo al haberse ido a vivir con Violeta.
    El padre de Alfredo se sorprende del buen corazón de Violeta, y se da cuenta de que realmente ama a su hijo.
    Aquí se produce el punto de inflexión de ésta ópera, es el momento más importante, pues el sentido de la vida de Violeta cambiará para siempre. Es importante observar, que los recursos musicales que Verdi emplea para mostrarnos este giro, son espectaculares.
    Se puede comprobar el temor que surge en la voz de Violeta, porque vislumbra que puede perder a su adorado Alfredo, recuperando su melodía entrecortada del Acto I.

    En esta pieza Germont canta con un recurso musical de cuatro notas y un adorno, de forma repetida, para convencer a Violeta de su propuesta.

    Dúo considerado de los más famosos de la ópera universal.

    Continúa el dúo entre Violeta y Germont, llegando al punto culminante en que él se apiada de ella y entona de forma muy conmovedora el famoso «piangi», acompañado de un lamento de cuerdas.
    Aunque el termino adecuado para esta pieza es de «dúo» realmente se trata de un «trio», pues la orquesta acompaña tan acertadamente a la pareja, que parece dirigir el fluir de la conversación. 

    Hasta que el dúo llega a su fin, se observa como los personajes van cambiando su actitud, a través de la línea melódica.
    Violeta decide aceptar el sacrificio. Germont se llena de piedad y gratitud hacia la mujer que creía superficial y sin moral.
    Germont se despide de Violeta besándola en la frente y ella queda sola sumida en su llanto.

    Violeta toma la decisión de abandonar a su amado, y escribe una nota para aceptar la invitación de Flora y se la da a su doncella para que la entregue. Después escribe una carta a Alfredo, y éste vuelve a la casa. Ella le habla sin poder controlar su tristeza, para terminar con el tema del amor del preludio, el popular «Amami Alfredo», que aparece por última vez, ya que este amor se ha vuelto imposible para siempre.

    Violeta deja la carta para que Alfredo la lea cuando ella se haya ido. Y se marcha.
    Alfredo recibe la carta y la lee, se siente sorprendido y dolido, pero enseguida viene su padre a verlo y lo intenta reconfortar con una hermosa aria, recordándole su tierra y su familia.

    Alfredo ve sobre la mesa la invitación de Flora a la fiesta de esa noche y sospecha que el barón, antiguo amante de Violeta está detras de lo ocurrido. A pesar de los consejos de su padre, decide ir a buscar a Violeta.

    La Escena segunda muestra la fiesta en casa de Flora.
    Flora es avisada de que Violeta y Alfredo se han separado y pide a la orquesta que entonen alegres piezas.

    Aparece de nuevo la fiesta en La Traviata.

    Violeta se deja llevar por la corriente de la fiesta para ahogar sus penas, cuando ve a Alfredo en una mesa de juego.
    Él la ve y proclama que se llevará a Violeta de nuevo. El barón se une al juego y Alfredo gana grandes sumas de dinero.
    Violeta pide a Alfredo hablar con él, para evitar que se reten a un duelo Alfredo y el barón, pero Alfredo está loco de celos y le pregunta si ama al barón. Ella lo admite y Alfredo llama a los invitados para que presencien lo que va a ocurrir.

    Alfredo humilla a Violeta tirándole puñados de dinero a la cara, en pago por sus servicios prestados.
    Violeta no puede con su pena y se desmaya, mientras que los demás encaran a Alfredo por insultar a esa noble dama.

    El padre de Alfredo entra en el salón, buscando a su hijo y le reprende por su comportamiento.
    Flora y sus damas intentan que Violeta se retire de la escena, pero ella se dirige a Alfredo mostrando su tristeza, sin poder decir el motivo.

    ACTO III DE LA TRAVIATA

    El preludio del Acto III nos adelanta el caracter sombrío del triste desenlace final, citando los temas del dolor y la soledad de La Traviata.

    Pasados algunos meses, Violeta está muy enferma por el avance de la tuberculosis, y el médico dice a su doncella Annina, que pronto llegará el final.
    Violeta lee una carta del padre de Alfredo, y la música rescata el tema de amor de Alfredo en un solo de violín, acompañado de un trémolo de cuerdas.
    Germont le cuenta en la carta, que el barón solo fue herido por Alfredo en el duelo, y que ha contado a su hijo, el sacrificio que hizo ella para dejarlo.

    Ella siente que es muy tarde para retomar nada y que está al final de su vida.
    Esta pieza es una plegaria, que Violeta entona para pedir piedad a Dios para la extraviada (traviata), que dá nombre a esta ópera.
    Tanto al leer la carta, como al final de este acto, Verdi utiliza el recurso dramático de la voz hablada para cargar de realismo y sobrecogimiento a la escena.

    Annina anuncia a Violeta que Alfredo ha llegado. El la ve y le dice que se irán de París.

    La ópera se cierra con la muerte de Violeta, esta pieza también tiene una parte hablada con la que se logra crear una atmósfera final sobrecogedora.

    ÁLBUM MUSICAL DE LA TRAVIATA

    El álbum musical «Verdi: La Traviata» ha servido a esta web para ilustrar las piezas del Análisis musical.

    LA TRAVIATA EN EL TEATRO DE LA MAESTRANZA – 2022

    «La Traviata» de Verdi en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, los días  14, 17, 20, 22 y 24 de julio de 2022.

    Esta es la cuarta representación de «La Traviata» en este teatro desde que abrió sus puertas el 2 de mayo de 1991. Las anteriores tuvieron lugar en 1992 con motivo de la Expo92, en la temporada 2000/2001 y en la temporada 2009/2010, como puede verse en el Archivo del Teatro.

    El director artístico del teatro de la Maestranza, Javier Menéndez, ha dicho que cuando Verdi estrenó esta obra en el Teatro La Fenice, en marzo de 1853 «quiso haberla ambientado en su época contemporánea, pero la censura le obligó a trasladarla a la corte de Luis XIV». Por eso, la importancia que tiene esta producción de la Scottish Opera, la Welsh National Opera, el Gran Teatre del Liceu y el Teatro Real, radica en que en ella el director de escena, David McVicar, «traslada la historia a una atmósfera más claustrofóbica. Es un trabajo sensacional porque ha hecho una ‘Traviata’ ambientada a mediados del siglo XIX, como la censura no dejó hacer a Verdi».

    El elenco de la ópera en el Maestranza es el mismo que estaba previsto en 2019, cuando se suspendió por la pandemia de COVID 19.

    Dirección musical: Pedro Halffter Caro / Manuel Busto*
    Dirección de escena: David McVicar
    Reposición de la puesta en escena: Leo Castaldi
    Diseño de escenografía y vestuario: Tanya McCallin
    Reposición de vestuario: John Liddell
    Diseño de iluminación: Jennifer Tipton
    Reposición de la iluminación: Nicolas Fischtel
    Coreografía: Andrew George
    Reposición de la coreografía: Claudia Agüero Mariño
    Producción de la Scottish Opera, la Welsh National Opera, el Gran Teatre del Liceu y el Teatro Real

    Real Orquesta Sinfónica de Sevilla
    Coro Teatro de la Maestranza

    Violetta Valéry: Nino Machaidze / Ashley Galvani Bell*
    Flora Bervoix: Anna Tobella
    Annina: Megan Barrera
    Alfredo Germont: Arturo Chacón-Cruz / Antoni Lliteres*
    Giorgio Germont: Dalibor Jenis / Carlos Arámbula*
    Gastone: Manuel de Diego
    Barón Douphol: Carlos Daza
    Marqués d’Obigny: Andrés Merino
    Doctor Grenvil: Cristian Díaz
    Giuseppe: Juan José Almonte
    Criado de Flora: Javier Barea
    Un mensajero: Vicente Barragán

    *Función del 22 de julio

    Las figuras más destacadas en la representación del Teatro de la Maestranza en 2022

    Pedro Halffter Caro

    Dirección musical

     

    Nino Machaidze

    Soprano

    Violetta Valéry

    David McVicar

    Dirección de escena

     

    Arturo Chacón-Cruz

    Tenor

    Alfredo Germont

    ROSS

    Real Orquesta Sinfónica de Sevilla

     

    Dalibor Jenis

    Barítono

    Giorgio Germont

    CAATM

    Coro Asociación Amigos

    Teatro Maestranza

    Carlos Daza

    Barítono

    Barón Douphol

    Mesa redonda previa al estreno

    La tarde previa al estreno de La Traviata en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, el 13 de julio de 2022, se celebró una mesa redonda organizada por los «Amigos de la ópera de Sevilla», a la que asistí. Presidían la mesa, Ignacio Trujillo Berraquero, presidente de la ASAO, , el vicepresidente, Ramón María Serrera, una de las voces más versadas de la lírica en Sevilla y Pedro Halffter, director de orquesta y director musical de La Traviata, en el estreno en Sevilla en 2022.

    Todos ellos hablaron de La Traviata y de su recorrido por el teatro de la Maestranza hasta nuestros días. Es de destacar algunas de las citas de estos grandes conocedores de la ópera y de La Traviata, en concreto.

    Pedro Halffter

    «Lo que más me conmueve de esta ópera es el dúo entre Giorgio y Violeta, pues a pesar de ser un dúo, la orquesta se funde con la pareja de tal forma, que más que calificarlo de una melodía preciosa, se debería adjetivar de «conmovedora». En esa misma línea, comentó que lo más difícil, en La Traviata, era conciliar la ejecución de los números musicales con el intimismo coral, pues ambos deben tener su protagonismo en su justa medida.

    Por otra parte, señaló el paralelismo del dúo entre Giorgio y Violeta de La Traviata de Verdi, con el dúo de Wotan y Brunilda en Las Valquirias de Wagner, que sin tener similitudes concretas,  el uno recuerda al otro.

    Ramón María Serrera Contreras

    Remarcó la figura de Francesco María Piave, por su gran talento en todas las disciplinas artísticas que emprendió en su vida y los logros como libretista, citando que es el autor de las tres operas más representadas universalmente: El barbero de Sevilla, Rigoletto y La Traviata. También hizo gala de la conjunción entre Verdi y Piave, en cuanto a los libretos de las operas del maestro, pues Verdi confió a Piave gran parte de sus operas: «Ernani», «Macbeth», «Rigoletto», «La Traviata», «Il due Foscari», «El Corsario», «Stiffelio», «Aroldo» y «La Forza del destino».

    En cuanto a Verdi,

    Destacó su acierto e intelectualidad al haberse apoyado para sus creaciones operísticas, en los grandes autores de la literatura universal: «Ernani» y «Rigoletto»(Victor Hugo), «Juana de Arco», «Don Carlo» y «Luisa Miller» (Schiller), «Atila» (Zacharias Werner), «Macbeth», «Otelo» y «Falstaff» (Shakespeare), «Il Trovatore» y «Simon Bocanegra» (Antonio García Gutierrez), «La Traviata» (Alejandro Dumas hijo), «La fuerza del destino» (Ángel de Saavedra, duque de Rivas).

    Al hablar sobre la escena de la fiesta del segundo acto, donde aparece la hermosa pieza de las gitanillas, «Noi siamo zingarelle» y el toreador de Madrid, «Di Madride noi siam mattadori», constató que Verdi era una apasionado por el costumbrismo español, pues aparte de que el «romanticismo» y sus artistas, recurrían constantemente al exotismo de España, para introducir gran diversidad de números en las obras de arte de cualquier disciplina, Verdi visitó España y la saboreó en gran medida, lo cual le dejó una influencia que puede apreciarse en muchas de sus óperas, como son, «La Traviata», «Ernani», «La Forza del destino», «Don Carlo», «Bocanegra» e «Il Trovatore».

    Conversación entre ponentes

    Se puntualizó que los rasgos determinantes de  esta ópera eran la contemporaneidad, el intimismo y el realismo. Por ello, se podría supuestamente, tipificar de «ópera de cámara», pues sí se aislan los diálogos de las piezas del coro, el eje dramático no perdería su esencia. Aunque alguno de los asistentes discrepaba de ese imaginario planteamiento, pues La Traviata no sería tal, si se obviaba la escena del brindis. 

    El dúo entre Violeta y Giorgio es un tema recurrente, dada la importancia crucial que tiene en esta ópera.
    En esa línea se comenta la portentosa composición del mismo, iniciándose con el tono displicente que ostenta Violeta, al recibir al padre de Alfredo en su casa, como dueña y señora de la misma.
    Y de cómo el hilo de la conversación, enlazado con la melodía, va doblegando a Violeta bajo el yugo de Giorgo, hasta anular por completo la voluntad de ella y empoderar al padre de su amado en su propósito.

    CRÓNICA PERSONAL SOBRE LA TRAVIATA

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